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Terra
La Coctelera

"Y todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia (II)"

La odalisca de los sueños.
Espero en el diván, tumbado, decadente, acaso adormilado por el tedio de la hipocresía.
No hay nadie junto a mí.
No hay nadie junto a tí.
Cuando vea clarear un nuevo día desearé la muerte o la sombra.
Desearé ser la sombra.
Tu sombra.

"Y todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia (I)"

De nuevo las ráfagas del cierzo, el eco bronco del septentrión, huracán hórrido, la esperanza deja de existir para rendirte el adiós contrito... el recuerdo postrero, el treno melancólico, la oda lacrimógena.
De nuevo tu barca abandona la sosegada orilla, partes hacia los remansos de la Estigia, cruzas el horizonte hacia el Érebo, el Orco aguarda tu paso trémulo.
Los nombres se olvidarán, los cuerpos dormirán el sueño de la putrefacción, la vida cesará y después de todo, reducidos a la mínima sombra, seremos eso sólo, sombra con la sombra.
No olvidaré tu nombre, no olvidaré tu estro, no olvidaré las promesas a media tarde en el corredor amarillo de ventanales ocres. En el pecho la simiente marchita crece sin pausa, late, dormita sin aliento.
Detrás de cada uno de los rostros que dejaste a tu espalda, detrás de cada mirada perdida zozobran los mil y un presagios. Hoy serán lágrimas. Lágrimas que desgarran las mejillas inflamadas por el recuerdo de una juventud bruñida. Escucho su paso. Escucho el mudo charloteo de las Furias, la conversación fría de las Parcas, el rugido siniestro de las Gorgonas...

¿Todo esto tenía que morir...contigo?